Proceso efectuado por el Titular de la institución, la Administración, el Órgano Interno de
Control, y los demás servidores públicos de la Secretaría, con objeto de proporcionar una seguridad
razonable sobre la consecución de las metas y objetivos institucionales y la salvaguarda de los
recursos públicos, así como para prevenir actos contrarios a la integridad.